Un sitio para cada cosa

Un sitio para cada cosa: …… y cada cosa en su sitio. El fin de semana pasado estuve en casa de unos amigos. Nos invitaron a cenar y, como me ofrecí a “echarle una mano” en la cocina, pues nos fuimos con la suficiente antelación para ayudar en la cocina, poner la mesa, tomar una copa de vino, charlar… y pasar una velada relajada, agradable y distendida. El fin de semana se presta a eso, ¿verdad?

Bueno, pues llegamos a casa de estos amigos sobre las 8 de la tarde y hasta pasadas las 10 no empezamos a cenar. ¡Como lo oyes! Y eso que fue pisar su casa e irme directa a la cocina…jajaja ¡¡la cabra tira al monte!!

Sigue leyendo, verás cuál fue la causa de que nos sentáramos a cenar tan tarde

Claro, yo había estado con anterioridad en casa de estos amigos porque son muy amigos, de esos donde se dice lo de “la confianza da asco”. Asi que habíamos acudido a fiestas navideñas, cumpleaños, santos, aniversarios, etc. Acontecimientos en los que éramos muchos más y llegábamos – como quien dice – con la “mesa puesta” pues, en esos casos, se hacían ayudar por la madre, la suegra, la tía, la hermana “cocinillas” …

“Hay que estrujarse un poco la cabeza y pensar en cómo potenciar el espacio
para que nos sintamos a gusto a la hora de cocinar
 “

Pero en esta ocasión, no fue así. En esta ocasión éramos sólo 2 parejas (bueno y el peque, pero ese no cuenta). Y se tenían que desenvolver ellos 2 solos con sus invitados (mi marido y yo) y la verdad, la cocina era un auténtico caos de desorden de cacharros, ingredientes por medio,  juguetes del crío, el perro dando la lata por alli y todo lo que puedas imaginar.
¡En fin, que en esa cocina, buscar algo y encontrarlo, era poco menos que misión imposible!

En una casa, la organización es básica e imprescindible. Principalmente en los 2 lugares donde nos movemos asiduamente y dónde se suele tener más trastos: el baño y la cocina

Del baño, te hablaré en otro momento, pero con respecto a la cocina te diré que, desde mi punto de vista y mi experiencia, el orden es crucial, porque como digo en el titular de este post, hay que tener “un sitio para cada cosa y cada cosa debe estar en su sitio”. Solo así se puede ganar tiempo.

“No importa como lo tengas organizado,
pero tenlo siempre igual”

Particularmente he de confesarte que soy una maniática del orden (y de la limpieza, pero ahora lo que nos ocupa es el orden). Me gusta tener cada cosa en su sitio porque de ese modo, cuando la necesito se dónde tengo que ir a buscarla. Ya sea en la despensa, el frigorífico, el armario de los platos, de los vasos, las cazuelas o los trapos de cocina…

No concibo una cocina sin orden

El que tú quieras, al fin y al cabo, eres tú la que te vas a mover en ella y, como suele decirse, “cada maestrillo tiene su librillo”, pero tienes que saber cada cosa dónde está porque ello te ahorrará, además de dolores de cabeza, estrés y malhumor, mucho tiempo a la hora de hacer la lista de la compra y de cocinar.

Lo que no es normal en una cocina, es ir a buscar la pimienta molida – por ejemplo –  a la estantería o al cajón en el que supuestamente tiene que estar, y que allí no esté (ni – como suele decirse – se le espere), porque eso solo hace que retrasarte el proceso de cocinado del plato que estás preparando y más aún, a la hora de hacer la lista de la compra para reponer los productos de tu despensa y que comprar lo que necesitas para las comidas de la semana, se convierta en una dura y difícil tarea.

Teniendo en cuenta las dimensiones de las cocinas de la mayoría de los pisos de hoy día, tenemos que saber sacarles partido a los espacios y aprovecharlos bien, así que hay que estrujarse un poco la cabeza y pensar en cómo potenciar el espacio del que disponemos para que nos sintamos a gusto a la hora de cocinar (y a la vez lo tengamos todo a mano y lo que es más importante, lo encontremos)

Bueno, pues esa es la razón por la que, entrando a las 8 de la tarde en la cocina y pudiendo haber estado cenando a las 9 como muy tarde, la cena empezó a las tantas porque buscando “cosas” de aquí para allá ¡nos pasamos más tiempo que preparando la cena!

Así que, aprovechando que me tenían allí, me pidieron “4 consejos” para resolver esta caótica solución, y los que les di (muy gustosamente, por cierto) también los voy a compartirlos aquí contigo.

Vamos por partes:

1.- Ordena bien la despensa para tenerlo todo a la vista: Una despensa bien organizada es fundamental para encontrar los alimentos y utensilios de una manera rápida. Sobre este tema, te aconsejo que leas este post que te habla en profundidad de este apartado 10 consejos para organizar tu despensa .

2.- Especias ordenadas y en su sitio: Muchas cocinas tienen más botes de especias que algunos restaurantes. Y si no se tiene un sitio específico para ellas, pueden ser realmente un incordio. Podemos utilizar especieros, cajones, armaritos, repisas y todo lo que se nos ocurra para guardarlas.

3.- Aprovecha bien las paredes y puertas interiores de los armarios: Si te falta espacio para guardar cosas, no desaproveches las paredes. Con unas sencillas barras, ganchos y estanterías, guardar y organizar todo será más fácil. Y, si la estructura y el diseño de los armarios te lo permite, aprovecha la parte interior de sus puertas. Te ayudará en la lucha contra el desorden.

4.- Ten la encimera despejada: Aunque se tenga todo bien guardado en sus armarios, si cuando entramos en la cocina vemos toda la encimera (mármol de trabajo) llena de objetos, nos parecerá desordenada y no podrás trabajar cómodamente. Para solucionar esto, haz uso de bandejas, cestas y cajas para tener todos los objetos en un único sitio (pero un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio).

5.- Organiza y aprovecha bien los cajones: Los cajones de la cocina son grandes aliados, pero si los tenemos mal aprovechados perderemos mucha de su eficacia. Una correcta organización de cajones puede ayudarnos y mucho.

6.- Utiliza los laterales de los armaritos: Si alguno de tus muebles tiene laterales que sobresalen, no dudes en utilizarlos colocando barras a fin de para darle más espacio a tus armarios y a su vez, a la cocina.

7.- En el frigorífico, cada alimento en su lugar: Además de tener en cuenta que hay que poner a la vista los productos empezados y los que tienen una fecha más corta de caducidad, hay que tener en cuenta dónde hay que guardar cada alimento en función de la cantidad de frio que debe recibir. Ya que, por ejemplo, los frutos rojos se estropean más rápido que las manzanas y las naranjas; la lechuga y brotes, más rápido que las zanahorias y el repollo, la carne picada y de aves en general, más rápido que los filetes y asados.
Te recomiendo que tengas en cuenta estos datos en la planificación de tus comidas y cenas, para evitarte desperdiciar comida. (Pero, sobre este tema te hablaré en otro post porque este espacio es muy importante y merece atención aparte).

¿A que no es tan difícil tener un sitio para cada cosa?

Pues es que no lo es. Sólo es cuestión de pararse y pensar. Si a ti también te pasa que no sabes por dónde empezar con la organización de tu cocina, toma nota.

Verás como ganas tiempo, ahorras dinero y vives más tranquila.

No lo olvides, un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio. No importa como lo tengas, pero tenlo siempre igual.

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